Dios perdona mis pecados y perdono a todos aquellos que me pudieron haber hecho algún mal, recíbeme en Tu santa presencia.
Solo en eso podía pensar mientras que el mar parecía quererme desmembrar, pues me jalaba hacia el fondo, al costado, hacia todos lados y yo tenia el parecido de una muñeca de trapo en una lavadora.
De repente pude salir y tomar aire, inmediatamente después otra ola me envolvió, recuerdo que pensé que quería un casco de oxigeno, así no importaría cuantas veces el mar me cubriera siempre podría respirar, tonto pensamiento para alguien que esta a punto de morir ahogada.
Que extraño, el mar me sigue jalando para todos lados, pero no siento que me ahogue, es mas, estoy respirando mientas veo al mar revolverse en su interior...
Oigo el mar tranquilo que acaricia mis pies. Tengo miedo de abrir mis ojos, por favor que todo haya sido un sueño, que este en casa de mi amigo y que no vayamos de pesca, por favor. Pero la sed que siento, me demuestra pronto que he tragado demasiada agua de mar y que nada ha sido un simple sueño.
Difícilmente abro los ojos, no hay sol, por el contrario, la bóveda celeste se muestra en todo su esplendor, las estrellas son en verdad bellas.
Será mejor que busque ayuda, aunque este tan cansada que presiento que a penas y podré ponerme de pie.
No solo fui incapaz de ponerme de pie, sino que me desmaye al intentarlo. Pase la noche durmiendo o desmayada, aun no lo adivino. Pero lo que si es seguro es que ni un ser humano pasó por aquí, no hay huellas de pisadas y hasta donde llega mi vista, no hay casas de playa o algo parecido, por lo que comenzare a caminar a orillas de la playa hasta encontrar a alguien y ojala sea pronto, el día aun es joven, pero la sed la tengo desde anoche.
Esto es horrible, aunque no estoy cien por ciento segura, pero creo que estoy en un isla, no he podido seguir del todo alrededor de esta isla, pues me he encontrado con un acantilado, pero estoy segura que he caminado mas de doce horas y no he visto a nadie o algo que me haga creer que hay civilización alguna, el mar es tan puro y cristalino, no hay ni una bolsa de plástico, un vaso o algo, absolutamente nada.
Tengo hambre, pero mas que nada sed y creo que es tanta que comienzo a alucinar, pues me parece olerla y no solo como la brisa, sino tan fuerte como un perfume, un perfume muy dulce. ¿Pero desde cuando el agua dulce puede olerse así? Es mas del medio día y lo se al ver mi sombra en la arena, descansare a la sombra de los árboles, pero después seguiré buscando ayuda o agua.
No me había dado cuenta que la espesura de la maleza fuera tan impenetrable, pero la sed y el olor a agua, me ayudan a seguir, aunque ya me he enterrado más de una espina en mis descalzos pies. Se que suena ilógico, que me guíe por mi olfato para ubicar el agua, pero tengo tanta sed, que ya no razono bien.
Increíble, oigo una cascada espero que sea de agua dulce, lo mas extraño es que me ha guiado hasta aquí mi olfato.
-Si- fue lo único que alcance a decir, mis labios están cocidos, pero frente a mi hay una cascada de agua fresca y dulce. Intento recordar los episodios de la televisión de un tipo que te decía como tomar agua de un manantial que no conoces, pero no recuerdo mucho, así que solo la revuelvo por encima un poco y me pongo a beber agua agradeciendo a Dios.
Mientras me sacio de agua me percato de mi imagen, pero mas que nada de la imagen de un venado (o algo parecido) bebiendo agua al otro lado del río, el cual dejo de tomar agua, pero no se va, solo me ve. Como yo sigo tomando agua, parece satisfecho y reanuda su actividad, lo cual me preocupa por que eso puede significar que nunca ha visto un humano y por eso no intenta huir de mí.
Ya satisfecha de agua me empiezo a preocupar y empiezo a recordar todo, la pesca, a Fernando intentando sujetarme a la silla, a Lulu con su rostro pálido por el pánico, a la tonta nevera que asegure y la ola que me saco de la lancha, también recuerdo poder respirar bajo el agua, pero creo que eso no es un recuerdo, mas bien debe ser una ilusión que hizo mi cerebro. Por favor, que todos estén bien, que yo haya sido la única con esta suerte, que todos estén sanos y salvos en casa, por favor que Fernando este sano y seguro en casa, por favor.
Ya he descansado suficiente, tomado agua hasta saciarme y tuve tal confianza que hasta me metí al río, no parecía haber cocodrilos o víboras cerca, según yo, y con eso me he dado una refrescante ducha y me he quitado toda la sal que me quemaba, pero ahora tengo hambre, vaya que mi cuerpo esta en su propio rol, yo debería seguir buscando ayuda, pero tendré que hacer eso luego, primero me alimentare, me pareció ver un árbol de mangos cerca y si encuentro uno de plátanos seria aun mas perfecto.
Estoy frente al árbol de mango, pero aunque ya he bajado varios mangos con ayuda de un palo, aun tengo hambre y los mangos maduros que quedan están algo altos para mí y aunque me estiro no los alcanzo.
-Por favor mangos, solo caigan y ya- le digo al árbol, debo estar quedando loca para hablarle al árbol, pero aun así lo hago, en eso siento como vibra la planta de mi pie, como si fuera un temblor y puede percibir como esa vibración continua hasta el árbol y este deja caer no solo los mangos que yo deseaba, sino todos los maduros.
No me he atrevido a levantar ninguno, estoy asombrada, por no tener otra palabra, ¿que paso? ¿Como paso? ¿Acaso estoy alucinando?, podría salir corriendo pero ¿que caso tendría?, levanto con algo de temor los frutos, mientras intento convencerme que fue una casualidad.
-jajaja- me rio de mi conclusión y enseguida me arrepiento de haber dejado salir mi voz, esta vez corro hacia la playa, con mi botín en las manos.
¿Que esta pasando, acaso estoy quedando loca?

4 comentarios:
esta muy interesante, cuando pondras la siguiente parte ponlo ponlo
Cuando pondras el siguiente?
Cada mes?
Hola, buena la historia!!!
es un libro?
Pasame los datos del libro para ver si lo consigo.
Gracias!
Me atrapo...cuando pones el siguiente?
Publicar un comentario