viernes, 7 de noviembre de 2008

Un paseo peligroso

Hoy es una dia hermoso de Septiembre, caluroso como siempre es Yucatan. El mar es calido y transparente y la brisa... o la brisa.

-Ile apurate- me grita Rafael -puedes contemplar el mar desde la lancha, si crees que los peces nos van a esperar...

-Ya voy, ya voy, deja de quejarte Rach, a donde se van a ir? los peces estan en el mar- le respondo defendiendo pero riendo al mismo tiempo.
-Pero nos pueden ganar los lugares los demas pesacadores- me responde mientras sube a la camioneta y voltea a ver a mi novio diciendole -Dile a tu novia que se apure o va ir corriendo...
- Que dices Rafael?- le respondo fingiendome molesta
- Que vas a ir corriendo en la cabina...nada mas eso - Todos nos reimos.


Somos un grupo de 5 jovenes, Lulu mi gran amiga una mujer sensible con excelente sentido del humor y muy guapa; Beto el primo de Rafael, no lo conozco realmente es primera vez que lo veo pero no es precisamente un adonis; Rafael el amigo de infacia de Fernando, un hombre de mundo tierno por dentro pero solo lo demuestra con muy pocas personas, definitivamente es guapo cada vez que salimos con el se va con una chica diferente y eso me hace llegar a la conclusion de que tiene una excelente manera de engatuzar a las chicas; Fernando mi novio, un hombre amoroso, comprensivo y de caracter fuerte, guapo definitivamente y me ama; la ultima integrante de este peculiar grupo soy yo Ile una mujer de casi 30 años, consideran que soy una chica alegre pero muy inocente aunque algo enojona.

Este hermoso dia vamos de pesca en la lancha de Rafael, siempre lo hace en estas fechas y debido a que perdio una apuesta con lulu ahora el debe de cocinar para nosotros y hemos decidido que sea pescado fresco.

-No vuelvan muy tarde-nos grita el padre de Rafael- el mar se ve tranquilo, pero las nubes no me dan mucha confianza-Todos nos despedimos desde lejos con la mano aunque nadie le creyo, pues realmente el cielo esta azul y las nubes aunuqe de forma desordenada son pocas.

Pasamos toda la mañana pescando y los unicos que parecen saber como hacerlo es Rafael y su primo, mientras los demas solo sacamos peces de un tamaño poco alentador.

-Rach dinos como lo hacen, ustedes sacan peces enormes y nosotros puros pequeños- comenta lulu mostrando un pez poco mas grande que su mano.
-Lulu, no estes sacando los recien nacidos, no ves que esos aun no crecen lo suficiente, regresalo al agua. Ile si pones tu anillo de carnada seguro pescas un tiburon, jajaja o al menos algo que se pueda comer.
-No lo traje, tu mama muy linda me recordo que si por casualidad perdia mi anillo de compromiso en el mar nadie podria sacarlo, asi que por precaucion lo he dejado en tu casa. Ademas aunque usara el diamante mas grande del mundo, no pescaria nada, se ve que ellos han decidido huir de mi.
-Y cielo, si lo pierdes te aseguro que no te comprare otro pronto, asi que dejale de darle ideas a Ile, Rafa que no me costo 2 pesos ese anillo.
Si, mi novio o debo decir prometido me acababa de entregar mi anillo de compromiso, teniamos ya 6 años de novios y al fin estabamos decididos a casarnos o al menos eso pensaba él. Realmente no estoy muy segura de casarme por eso no lo presionaba. Desde que nos hicimos novios hemos sido felices, solo hemos tenido pequeños problemas pero nada que pudiera alejarnos de verdad, sin embargo siempre me he sentido como si algo faltara, como si estuviera esperando a alguien o algo más.
-Ya se dieron cuenta que las nubes han tapado el sol y como que hace un poco de aire?-dijo Lulu mientras me sacaba de mis pensamiento y en ese momento senti una fria brisa, algo que me confundio pues hacia escaza media hora el sol por poco y nos provocaba insolación.-Se me hace que mejor nos regresamos, recuerda lo que dijo tu papa, Rafa.- aunque era cierto, la última frase era como ordenarle a Rafael que hiciera exactamente lo contrario, siempre estaba peleando con su papa y siempre intentaba demostrar que estaba equivocado.
-No, todavia podemos estar aqui media hora mas, seguro es solo una nube negra que se escapo, ademas si fuera algo realmente importante la capitania ya nos hubiera llamado.
-Bueno Rafa tu sabras, pero te recuerdo que tengo que vivir para poderme casar con Fernando, asi que de ti depende mi boda- le dije sabiendo que no lograria nada pues ya habia tomado su decision.
Comenzamos a contar los pescados que teniamos y le preguntabamos a Rafael que nos iba a cocinar, mientras nos burlabamos de él por ese hecho, recordandole la perdida de su apuesta.
-Rafael- hablo su primo, con un tono algo preocupante - mira ahi, que crees que sea?- preguntaba su primo mientras señalaba algo en el horizonte, algo negro como una enorme sabana.
No pusimos mucha atención, pues seguiamos contando los pezcados, solo la orden de Rafael nos puso en alerta, aunque realmente no nos preocupamos.
-Todos rapido, saquen sus cañas de pescar, recojan todo pero YA.-lo decia mientras corria hacia el timon y le ordenaba a su primo-sube el ancla y reviza el GPS, pregunta a capitania si lo que has visto es una tormenta.
Una tormenta, eso lo preocupaba o solo era precaución? Sea lo que fuere,pronto lo descubririamos, pues esa sabana parecia moverse mas rapido de lo creiamos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, oye la historia esta genial, pero que pasa luego?

Anónimo dijo...

UUUyyy que nervios, que sera, que sera.